Apple se prepara para dar un salto importante en su catálogo de portátiles con la llegada del primer MacBook Ultra, un equipo que se situaría por encima de los actuales MacBook Pro y que apunta a convertirse en la nueva referencia de gama alta dentro de la familia Mac. Aunque todavía no hay anuncio oficial, las filtraciones y referencias en software interno de la compañía dibujan un portátil muy distinto a lo que se ha visto hasta ahora. Los rumores que proceden de fuentes habituales en el ecosistema de Apple y de menciones directas al MacBook Ultra en versiones preliminares de macOS coinciden en varios puntos clave: un rediseño total, la llegada de una pantalla OLED táctil, chips Apple Silicon de alto rendimiento y una clara orientación hacia un público profesional que busca algo más exclusivo que el MacBook Pro. Una nueva categoría por encima del MacBook Pro La idea del MacBook Ultra encaja con la estrategia histórica de Apple de dividir su catálogo entre modelos para consumo y para uso profesional, pero estirando esa escala un peldaño más. En el lado portátil, ahora mismo conviven el MacBook Air, el MacBook Neo como modelo de entrada y el MacBook Pro como opción profesional; el Ultra se colocaría por encima de todos ellos como una especie de versión “de lujo” enfocada a quienes necesitan, o simplemente desean, lo máximo que puede ofrecer la marca. Las filtraciones señalan que Apple no se limitará a un simple aumento de potencia, sino que utilizará este lanzamiento para introducir cambios que rompen con varios tabúes históricos de la compañía, especialmente en lo relacionado con las pantallas táctiles en los Mac. La intención sería abrir una línea diferenciada, de precio previsible alto, que pueda evolucionar de forma más agresiva sin condicionar tanto al resto de la gama. Este enfoque también permitiría a Apple experimentar con funciones avanzadas sin tener que trasladarlas de inmediato al MacBook Pro o al MacBook Air, algo que puede resultar especialmente relevante en Europa, donde el mercado profesional de portátiles premium está muy competido y las empresas suelen alargar más los ciclos de renovación. Pantalla OLED táctil: el primer Mac en dar el paso Uno de los cambios más repetidos en todas las filtraciones es la adopción de una pantalla OLED táctil, algo inédito hasta ahora en los portátiles de Apple. Mientras que los MacBook Pro actuales siguen usando paneles LCD con retroiluminación mini-LED, el MacBook Ultra apostaría por una tecnología OLED híbrida similar a la que ya se ve en los últimos iPad Pro. Este panel OLED debería traducirse en negros verdaderos, mayor contraste y colores más vivos, además de una mejora en la eficiencia energética. También se apunta a un aumento muy ligero del área útil de pantalla gracias a marcos más finos, lo que permitiría tener diagonales aproximadas de 14,3 y 16,3 pulgadas en los modelos que reemplazarían, en la práctica, a los actuales tamaños de 14 y 16 pulgadas sin modificar demasiado las dimensiones globales del chasis. Lo realmente llamativo es que esta pantalla sería además táctil. Apple habría decidido diseñar el equipo desde cero para que el control táctil sea un método de entrada adicional, sin renunciar al teclado ni al trackpad ni convertir macOS en un sistema pensado solo para tocar la pantalla. En paralelo, versiones futuras del sistema, como macOS 27 (con nombre en clave que ya se menciona en algunas filtraciones), incluirían ajustes específicos para que la interfaz resulte más cómoda cuando se interactúa con los dedos. Que el MacBook Ultra sea el primer Mac táctil supone un cambio importante respecto a la postura que mantuvo Steve Jobs durante años, al considerar que usar de forma prolongada una pantalla vertical resultaba incómodo. Apple parece dispuesta ahora a explorar un punto intermedio entre iPad Pro y MacBook Pro, unificando tecnologías pero manteniendo productos diferenciados, algo que podría tener especial tirón en entornos creativos y profesionales europeos acostumbrados a trabajar con ambos dispositivos. Nuevo diseño más fino, Dynamic Island y fin del notch La otra gran pata del proyecto MacBook Ultra es su rediseño completo. Varias fuentes coinciden en que se tratará de un equipo más delgado y ligero que los MacBook Pro actuales, aprovechando precisamente las ventajas de la tecnología OLED, que permite una construcción de pantalla con menos capas que la retroiluminación mini-LED. Aun con esa reducción de grosor, las filtraciones apuntan a que Apple pretende conservar una experiencia de portátil “tradicional” y no irse a extremos tipo tablet con teclado desmontable. Se espera que el equipo mantenga puertos habituales como MagSafe, HDMI y lector de tarjetas SD, que regresaron con el rediseño de 2021 y que son especialmente apreciados por quienes trabajan con cámaras o monitores externos, un perfil muy común entre profesionales de foto y vídeo en España y el resto de Europa. En la parte superior de la pantalla se produciría otro cambio llamativo: desaparecería el notch introducido en los MacBook Pro de 2021 para dejar paso a un pequeño orificio para la cámara, similar al que montan los últimos iPhone. Sobre ese orificio, Apple integraría en macOS una Dynamic Island adaptada al escritorio, capaz de mostrar información contextual como avisos de batería, estado de la conexión con accesorios o algunas funciones del sistema. Este rediseño vendría acompañado de una bisagra reforzada, pensada para evitar vibraciones o movimientos indeseados cuando el usuario toque la pantalla. Detalles como este indican que Apple está preparando el chasis no solo para aguantar el uso intensivo típico de un entorno profesional, sino también para un nuevo patrón de interacción en el que los toques puntuales sobre la pantalla serán más habituales. Chips Apple Silicon de alto rendimiento y enfoque profesional En el apartado de procesador, las informaciones más recientes convergen en que el primer MacBook Ultra apostaría por los chips M5 Pro y M5 Max, en lugar de estrenar directamente una nueva familia M6 Pro/M6 Max. Algunos informes señalan que Apple habría replanteado su hoja de ruta interna, acelerando el desarrollo de futuros M7