La idea de usar un Apple Watch con un teléfono Android ha pasado de parecer una broma a tener un proyecto técnico capaz de hacerlo, aunque con muchas condiciones. El desarrollo se llama Apple Watch Companion y es de código abierto: su objetivo no es comercial, sino demostrar que se puede completar la activación inicial del reloj sin tener un iPhone delante. Eso no significa que cualquiera pueda sacar el reloj de la caja, emparejarlo con su móvil y ponerse a usarlo como si nada. La herramienta está en una fase muy temprana, exige trastear con el sistema y deja fuera funciones que, para la mayoría, son básicas. Aun así, el avance es relevante porque rompe una barrera que llevaba años intacta. Qué es Apple Watch Companion y cómo consigue la conexión El proyecto ha reconstruido mediante ingeniería inversa los protocolos de comunicación que Apple emplea entre el reloj y sus dispositivos. En concreto, trabaja con el canal Bluetooth nativo y con el servicio IDS, la pieza que se encarga de conectar y cifrar las comunicaciones. Con esas bases, el software puede localizar el reloj, activarlo, volver a enlazarlo y sincronizarlo sin que aparezca un iPhone en el proceso. Una vez hecha la conexión, hay una aplicación complementaria que permite consultar la batería, cambiar carátulas y tocar algunos ajustes. También se pueden revisar notificaciones, configurar el Wi-Fi y acceder a ciertas funciones relacionadas con Apple Health, aunque no todas. El emparejamiento puede hacerse por PIN o mediante la cámara, y la versión de Android es la que ofrece una experiencia más completa. El autor no se ha quedado solo en Android: los mismos protocolos se han reutilizado para sincronizar el reloj con Windows y Linux, e incluso con macOS. Eso sí, en el caso del ordenador de Apple la versión está bastante menos trabajada. Para quien tenga curiosidad técnica, el repositorio permite compilar la herramienta siguiendo las instrucciones, pero no es un instalador pensado para el público general. Requisitos y limitaciones que conviene mirar con calma Antes de hacerse ilusiones, hay que atender a la letra pequeña. Apple Watch Companion necesita un Android con acceso root y Magisk, lo que ya deja fuera a la inmensa mayoría de usuarios. No es un paso inocente: conceder ese nivel de permisos implica riesgos, puede afectar a la seguridad del teléfono y no está al alcance de quien simplemente quiere que las cosas funcionen sin complicaciones. Tampoco hay garantías de compatibilidad. Las pruebas conocidas se han hecho con un OnePlus 13 y un Apple Watch Ultra 2 con watchOS 26.2, así que no se puede afirmar que vaya a funcionar igual en otros móviles o en otros relojes. El proyecto está en pañales y cualquier combinación distinta de la probada queda, por ahora, en terreno desconocido. Además, hay que compilar la herramienta a mano y seguir los pasos del repositorio. Eso reduce el público a quienes disfrutan modificando su teléfono y tienen tiempo para experimentar. No es un producto terminado, ni una alternativa oficial, ni algo que Apple vaya a bendecir. Es un experimento abierto que, eso sí, ha conseguido algo que hasta hace poco parecía reservado a un iPhone. Qué se puede hacer y qué sigue faltando Con el reloj ya enlazado, las opciones son limitadas pero suficientes para comprobar que la conexión existe. Se puede ver el nivel de batería, cambiar esferas nativas y ajustar notificaciones, además de tocar el Wi-Fi y algunas funciones de salud. Para quien solo quiera hacer una prueba, ya es más de lo que muchos esperaban; para quien pretenda sustituir un iPhone, se queda corto. Las llamadas, los mensajes y varios ajustes del teléfono todavía no están implementados, y algunas funciones de Apple Health no se pueden añadir por las restricciones del sistema. Eso significa que el reloj no se comporta como cuando está vinculado a un iPhone. Faltan piezas importantes y no hay fechas claras para que lleguen, porque el desarrollo depende de un proyecto abierto y de que la comunidad se anime a aportar. La parte de Android es la más avanzada, pero Windows y Linux también permiten sincronizar el reloj con las mismas bases reconstruidas. En macOS la cosa está más verde. No conviene confundir activar con usar con normalidad: se puede completar la puesta en marcha sin iPhone, pero la experiencia completa sigue estando lejos. Qué cambia frente a los intentos anteriores No es la primera vez que se intenta llevar el Apple Watch a terrenos ajenos a Apple. Xiaomi, Huawei y Vivo han ofrecido alternativas para usar el reloj con sus móviles, pero todas arrastraban la misma servidumbre: hacía falta un iPhone para la configuración inicial. Es decir, se evitaba el uso continuo, pero no el paso por el teléfono de Apple. Apple Watch Companion sí prescinde por completo del iPhone durante la activación, y además suma plataformas. Eso no lo convierte en una solución redonda, pero sí en un paso distinto. La dependencia del iPhone queda tocada, aunque no destruida, porque el reloj sigue sin ofrecer todas sus funciones en Android y el proyecto no tiene el respaldo de nadie. Para el usuario medio, la recomendación sensata sigue siendo no comprar un Apple Watch pensando en usarlo con Android como si fuera un reloj más. Si acaso, puede interesar a quien tenga un Android rooteado, ganas de probar y un reloj prestado. El avance es técnico y experimental, no una promesa de uso diario sin sobresaltos. La noticia deja una foto curiosa: un reloj diseñado para el ecosistema de Apple puede activarse desde Android gracias a un desarrollo abierto, aunque el camino está lleno de requisitos. Root, Magisk, compilación manual y funciones ausentes siguen siendo el precio de salir del jardín cerrado. El proyecto demuestra que la barrera no es infranqueable, pero también recuerda que una grieta no es lo mismo que una puerta abierta para todos.