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Nombre del autor:HANNAN AHMED

Qué es la aluminosis y por qué conviene preguntar por ella antes de comprar una vivienda

El excesivo uso de cemento aluminoso en los edificios construidos en España entre 1950 y 1970 supone un problema en la actualidad. Las viviendas afectadas sufren la conocida como ‘fiebre del hormigón’ o aluminosis, que supone un deterioro temprano de las estructuras. Su reparación sale muy cara para los propietarios y es algo que deberías tener en cuenta antes de comprar una casa. La aluminosis es la degradación de la resistencia del hormigón debido al uso de cemento con algo contenido en alúmina. Durante la década de los 50 y hasta los 70, este material era muy común en las construcciones, por lo que los edificios que datan de esa fecha suelen tener este problema. Cuando la aluminosis es visible, suele manifestarse a través de grietas. El cemento aluminoso no siempre es detectable a simple vista, pero puede convertirse en un ‘vicio oculto’ grave. Aunque no siempre es un problema, este tipo de material es muy sensible si en la zona suele haber mucha humedad o altas temperaturas. Dichas condiciones aceleran una reacción química del hormigón, que reduce considerablemente la resistencia de las infraestructuras. Implicaciones al comprar una casa con aluminosis Cuando compramos una casa, es conveniente preguntar directamente por la aluminosis. Si el edificio sufre este problema, implica una pérdida de resistencia que podría dar lugar a un colapso estructural. En muchas viviendas del siglo pasado, esto ya está solucionado; pero hay casos en los que todavía sería necesaria una reforma. Los costes de rehabilitación son muy elevados. Dependiendo de la gravedad de la situación, el tipo de reparación y la extensión de la zona afectada, puede llegar a salir por más de 40.000 €. En algunos casos, incluso es necesario una demolición parcial de la estructura y podría costar todavía más dinero. Si compras una vivienda con aluminosis, deberás tener en cuenta este hándicap. En el caso de que la propiedad lo tenga, podrás pedir una rebaja o puedes solicitar que los actuales dueños se hagan cargo de ello. ¿Qué dice la ley? La aluminosis puede ser considerada un vicio oculto dentro del derecho inmobiliario. En el caso de que los propietarios actuales sean conscientes de este defecto, que no siempre puede verse a simple vista y no lo mencionen, podrían estar incumpliendo la ley. Durante el proceso de compra de una vivienda, el vendedor debe informar de los vicios ocultos, como la aluminosis. Los vicios ocultos son defectos en un bien comprado que difícilmente se pueden detectar a simple vista y que ya existen en el momento de la compra. Si un comprador adquiere una vivienda sin saber que tiene aluminosis, pero el vendedor lo conocía, se podría considerar como tal. Son defectos que, si se hubiesen sabido, el inmueble no se habría vendido por el precio acordado. El artículo 1484 Código Civil recoge que estos desperfectos deben darse a conocer en la compraventa. De lo contrario, el comprador podría reclamar al vendedor a pagar por el saneamiento del bien (en este caso la vivienda), desistir del contrato o pedir una rebaja del precio acordado: «El vendedor estará obligado al saneamiento por los defectos ocultos que tuviere la cosa vendida, si la hacen impropia para el uso a que se la destina, o si disminuyen de tal modo este uso que, de haberlos conocido el comprador, no la habría adquirido o habría dado menos precio por ella; pero no será responsable de los defectos manifiestos o que estuvieren a la vista, ni tampoco de los que no lo estén, si el comprador es un perito que, por razón de su oficio o profesión, debía fácilmente conocerlos». Muchas veces la Inspección Técnica del Edificio (ITE), que es la evaluación obligatoria que los edificios de cierta antigüedad deben realizar para comprobar el estado de conservación y seguridad de las construcciones, no es suficiente. Por lo tanto, puede ocurrir que los vendedores no sean conscientes. Síntomas visibles de la aluminosis La aluminosis no siempre se puede ver a simple vista. Por ese motivo, puede considerarse un vicio oculto. Sin embargo, hay señales visibles que sí que puedes detectar si visitas una vivienda que tienes intención de comprar: Grietas: fisuras en techos, viguetas, forjados de hormigón, etc. Desprendimientos de hormigón: caída de fragmentos o polvo de hormigón. Manchas de óxido en armaduras metálicas o en paredes. Color rojizo o marrón. Deformación en la estructura. Preguntas sobre la aluminosis ¿A qué edificios afecta la aluminosis en España? La aluminosis es un problema detectado en muchos edificios construidos entre 1950 y 1970. En España, afecta especialmente en Cataluña, Valencia y Baleares, en lugares costeros, con alta humedad, o ambientes muy cálidos. ¿Cómo reclamar si te venden un piso con aluminosis? Si te venden un piso o casa con aluminosis sin haberte avisado con anterioridad, puedes poner una demanda judicial por vicios ocultos en un plazo de seis meses desde la compra. Primero, debes solicitar un informe pericial en el que se acredite el problema y, así, pedir al vendedor que se encargue del coste de la reparación. Si el defecto es muy grave, podrías llegar a pedir la anulación del contrato. ¿Cuánto cuesta solucionar la aluminosis? Dependiendo de la gravedad de la aluminosis, la reparación puede costarte más o menos. Por ejemplo, reparar 20 metros cuadrados de forjado quitando la parte deteriorada y aplicando hormigón armado sale por unos 1.500 €. No obstante, hay casos en los que se debe demoler y reconstruir parte del edificio y esto puede salir por incluso 100.000 €.

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Apple se prepara para soltar su próxima bestia: Un MacBook con chip M5 está en camino

Todo comenzó con una publicación de Greg Joswiak, el jefe de marketing de Apple, en X (antes Twitter). ¿Qué dijo? Muy poco, en realidad, pero lo suficiente para que todos los radares tech se activaran. El mensaje decía: “Algo potente se avecina”, y venía acompañado de un video con la palabra “próximamente” y la silueta inconfundible de una MacBook. Te puede interesar: [Así puedes proteger tu Instagram, WhatsApp y TikTok para que no te roben las cuentas] Ah, y un detalle no tan sutil: escribió “Mmmmm” con cinco M. ¿Sutil? No mucho. ¿Efectivo? Totalmente. Además, si miras bien el teaser, la silueta de la laptop parece formar una “V” en números romanos. Ya sabes: M… 5… ¿vamos entendiendo? El M5 no llega solo: Apple viene con todo Esta movida no nos toma por sorpresa. Según reportes de Mark Gurman de Bloomberg (aka el oráculo de Apple), la compañía ya tenía en agenda anunciar una nueva MacBook Pro base con chip M5 esta misma semana. Pero eso no es todo: ya hay iPad Pros con M5 rondando en unboxings de YouTube, lo que indica que el lanzamiento es inminente. Gurman también mencionó que podríamos ver una nueva versión del Apple Vision Pro con un chip más potente. ¿Será este el misterioso dispositivo que apareció hace poco en una presentación de la FCC? Todo apunta a que sí. ¿Qué esperar del chip M5? Aunque Apple aún no ha soltado especificaciones oficiales, si el chip M4 ya fue un salto significativo, el M5 promete llevar las cosas a otro nivel: más potencia, mejor eficiencia energética y nuevas capacidades de IA integradas. Lo justo y necesario para seguir liderando la carrera del silicio personalizado. En resumen: Apple está calentando motores para lanzar una MacBook con chip M5. Ya hay pistas visuales y numéricas (esas “M” no estaban ahí por casualidad). El anuncio puede incluir también iPad Pros M5 y un posible Vision Pro mejorado. Y como siempre, todo lo sabremos cuando Apple decida encender los reflectores. Te puede interesar: [WhatsApp te dejará poner tus enlaces directos a tus cuentas de Instagram] Prepárate para el “One more thing”, porque cuando Apple juega al misterio… es porque se viene algo grande.

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El VR no está muerto: Valve prepara su nuevo visor para entrar en competencia

Durante un tiempo, la realidad virtual fue “el futuro” de los videojuegos. Visores por aquí, demos por allá, y una promesa gigante de mundos inmersivos como nunca antes. Pero con el paso de los años, ese entusiasmo se fue apagando… o al menos, en algunas partes. Porque si alguien no ha tirado la toalla, esa es Valve. Te puede interesar: [¿Hay un exceso de ayudas en los videojuegos actuales?] La compañía detrás de Steam, Half-Life y uno de los visores más avanzados de su tiempo, el Valve Index, sigue trabajando (en silencio, pero con firmeza) en el terreno de la realidad virtual. Y ahora todo apunta a que su próximo gran paso está a punto de despegar. ¿La prueba? Un nombre clave: Deckard Desde hace tiempo se rumorea que Valve trabaja en un nuevo visor, con el nombre en clave Deckard. Pues bien, según filtraciones recientes, no solo estaría en camino… ¡ya estaría entrando en producción! El dato llega gracias al analista de hardware de VR Brad Lynch (@SadlyItsBradley), quien encontró en la última beta de SteamVR referencias a dos modelos llamados Deckard V1 y Deckard V2. ¿La pista clave? El prefijo DV, que en el lenguaje interno de Valve se usa para identificar los dispositivos que ya están casi listos para salir al mercado. ¿Dos modelos? ¿Y qué podemos esperar? Esto sugiere que Valve planea lanzar dos visores distintos, y aunque no hay confirmación oficial sobre qué características tendrá cada uno, las teorías ya vuelan: Podrían estar pensados para diferentes públicos: uno más premium, como el actual Valve Index, y otro más accesible o incluso autónomo. Se habla de un posible precio inicial de 1200 dólares para el kit completo, lo que lo colocaría en una gama alta, similar al Index. Pero si hay dos modelos, quizás uno sea más económico o pensado para funcionar sin necesidad de una PC. ¿Adiós a los cables? ¿Hola a la competencia con Meta y Apple? Lo más interesante es pensar hacia dónde va Valve con esto. Su primer visor necesitaba sí o sí una PC potente. ¿Será que ahora apuntan a un visor standalone, tipo Meta Quest o Apple Vision Pro? No lo sabremos hasta que se haga el anuncio oficial, pero los movimientos apuntan a algo grande. Lo que sí es claro es que Valve no ha abandonado la realidad virtual, y está lista para volver al escenario con fuerza. Mientras algunos piensan que el VR ya fue, otros —como Valve— están trabajando en la próxima gran evolución. Te puede interesar: [Ubisoft cancela nuevo Assassin’s Creed por ser “demasiado político”] La VR no está muerta. Solo estaba recargando energía. Y si algo sabe hacer Valve, es esperar el momento justo para sorprendernos.

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Hay un problema con los satélites de Elon Musk: Es están cayendo demasiado rápido

Imagina estar caminando tranquilo y que de repente te caiga un satélite del cielo. Suena a ciencia ficción, ¿no? Bueno, no lo es tanto. Según expertos del sector espacial, actualmente caen entre 1 y 2 satélites Starlink cada día. Y no es porque estén en oferta. Te puede interesar: [Este es el secreto que usa Bill Gates para evitar lo inevitable: Procastinar] Los satélites de Elon Musk, que forman parte del ambicioso proyecto Starlink para llevar internet al rincón más recóndito del planeta, están empezando a volverse un problema… bastante literal. La Tierra está rodeada por más de 8.000 de estos pequeños aparatos, y el número no para de subir. Lo que también sube (y luego baja) es la tasa de caída. ¿Por qué están cayendo los satélites? La explicación es sencilla: el cielo está lleno, y muchos de los satélites lanzados en los primeros años ya están viejos, fallan o simplemente cumplen su vida útil. El astrofísico Jonathan McDowell, quien lleva la cuenta de estos eventos cual bitácora de naufragios espaciales, asegura que la caída de estos aparatos ya no es un evento raro, sino un fenómeno diario. Y esto es solo el comienzo. Con los planes actuales de SpaceX para lanzar más de 30.000 satélites en los próximos años (sí, leíste bien), y China añadiendo otros 20.000 al combo, el futuro pinta saturado. Tan saturado que McDowell predice un escenario donde podríamos ver 5 satélites cayendo por día. Pero si caen… ¿dónde caen? En general, la mayoría se desintegra al entrar en la atmósfera. Pero siempre existe el riesgo de que algún pedazo llegue hasta el suelo. Aunque es poco probable que caigan en zonas habitadas, el riesgo existe. Y si cae en un parque natural, reserva protegida o simplemente donde no debería, las consecuencias pueden ser importantes. La ciencia dice: “¡Paren de lanzar cosas!” Desde hace tiempo, la comunidad científica viene alzando la voz. ¿El problema? Varias capas: Medioambiental: más chatarra espacial = más contaminación. Visual: los telescopios tienen que hacer malabares para poder ver el universo entre tanto satélite. Riesgos físicos: no es broma, un satélite fuera de control puede ser peligroso. Y aunque la ciudadanía común tal vez ni se entere de lo que pasa sobre sus cabezas, para los astrónomos es un dolor de cabeza constante. Cada punto brillante no deseado que cruza su campo visual puede arruinar observaciones clave del universo. ¿Y qué dicen los gobiernos? Mientras Europa planea lanzar satélites con más moderación, Estados Unidos y China parecen estar compitiendo por ver quién convierte el cielo en una carrera de obstáculos orbital. Y a este paso, los astrónomos del futuro necesitarán más edición digital que un influencer en Instagram. Conclusión: el cielo ya no es el límite Lo que alguna vez fue una hazaña de ingeniería ahora empieza a parecer una avalancha sin frenos. Elon Musk soñaba con un cielo lleno de conectividad… pero está creando un tráfico espacial con más caídas que una red Wi-Fi pública. Te puede interesar: [Sam Altman dijo que es “un momento raro para estar vivo”: ¿Qué significa?] Si los pronósticos se cumplen, el futuro del espacio será tan congestionado como la hora pico. Solo queda esperar que no empiecen a poner semáforos allá arriba.

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¿Hay un exceso de ayudas en los videojuegos actuales?

¿Recuerdas la emoción de perderte en un videojuego? Esos momentos en los que dabas vueltas por un bosque pixelado, o descubrías un atajo secreto por pura intuición. Pues bien, esa chispa se está apagando, y todo gracias a una tendencia creciente: los videojuegos actuales lo subrayan todo. Te puede interesar: [Ubisoft cancela nuevo Assassin’s Creed por ser “demasiado político”] Sí, hablamos de esa pintura amarilla en cada escalera, las cornisas mágicamente resaltadas, los minimapas sobrecargados de íconos, y las flechas que básicamente te arrastran de la mano de un punto A a un punto B sin que uses una sola neurona. Lo llaman accesibilidad. Otros lo llaman “jugabilidad con rueditas”. La exploración ya no es lo que era Juegos como Uncharted, Resident Evil 4 Remake o Final Fantasy VII Rebirth han caído en esta tendencia. Todo está pintado, señalado, guiado. Y claro, eso mata la inmersión. ¿Para qué explorar si todo está etiquetado como en una tienda de IKEA? La idea de descubrir el mundo por tu cuenta está siendo reemplazada por una experiencia tipo GPS. Ya no hay que pensar, solo seguir el camino amarillo (literalmente). ¿Guiar o decidir por ti? No se trata de quitar todas las pistas. Se trata de cómo se presentan. Juegos como Elden Ring o Dark Souls confían en que el jugador es lo bastante listo como para entender el lenguaje del mundo: un camino ligeramente iluminado, una torre visible en la distancia o un enemigo que parece proteger algo importante. Estos juegos no te gritan por dónde ir. Te susurran. Y si escuchas, la recompensa es mucho mayor. ¿Y si el mapa parece una lista de supermercado? Ubisoft es el ejemplo perfecto de este problema. Sus mapas (en Assassin’s Creed, Far Cry o Watch Dogs) son como una planilla de Excel: decenas de íconos, objetivos, coleccionables, mini misiones. Todo a la vista. Todo marcado. Y sí, eso elimina cualquier sensación de descubrimiento. Pasas de jugar a explorar a cumplir tareas. El “mundo abierto” se siente más como una rutina de oficina: ir tachando cosas de una lista sin emoción. ¿Es esto por accesibilidad? ¿O por pereza? Muchos estudios dicen que lo hacen por accesibilidad, pero la verdad es que diseñar un mapa que guíe sin decirlo todo requiere talento, tiempo y riesgo. Es más fácil llenar todo de señales brillantes y dar por hecho que el jugador no sabrá moverse sin ellas. Y ojo: esto no es un ataque a quienes necesitan ayudas por temas de accesibilidad real. El problema es que los juegos ahora están sobreprotegidos por defecto, como si asumieran que nadie puede explorar sin un asistente personal. ¿Qué perdemos con tanta ayuda? La sorpresa: ya nada te toma desprevenido si todo está marcado. El desafío mental: no hay que pensar, solo seguir señales. La libertad: incluso en juegos de mundo abierto, te sientes atrapado. La satisfacción: resolver algo por tu cuenta siempre se siente mejor que seguir instrucciones. Conclusión: ¿y si volvemos a confiar en el jugador? No se trata de hacer juegos imposibles, sino de diseñar experiencias que respeten la inteligencia del jugador. Que nos dejen mirar el entorno, conectar pistas, perderse un rato. Porque si todo está marcado, entonces ¿para qué jugar? Te puede interesar: [Ya puedes saber si podrás jugar Battlefield 6: Estos son sus requisitos] A veces lo mejor que puede hacer un videojuego es no decirte nada. Dejarte explorar. Dejarte fallar. Y cuando finalmente descubras ese camino oculto o resuelvas ese acertijo por ti mismo, sentirás algo que ninguna baranda amarilla puede darte: el placer de haberlo logrado tú solo.

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