La inteligencia artificial apuntaba a ser uno de los avances tecnológicos del siglo, pero los científicos están cambiando de opinión. La verdadera revolución podría llegar de la mano de la computación cuántica.
Estos superordenadores no habían tenido un papel extremadamente importante unas décadas atrás, ahora empiezan a posicionarse sobre la inteligencia artificial. Los gigantes tecnológicos como Microsoft, Google o el propio xAI de Elon Musk apuestan por la tecnología cuántica.
La tecnología más poderosa jamás creada
La inteligencia artificial y la computación cuántica se han entendido de manera separada, pero el enfoque está cambiando. La combinación de ambas puede dar lugar a una de las tecnologías más poderosas que jamás han creado los humanos.
Brian Hopkins, vicepresidente y analista jefe de la empresa de investigación Forresters, confirma que ambas tecnologías son la fusión perfecta. La computación cuántica emplea hardware como sensores y superordenadores, mientras que la IA se basa más en el software, que también necesita hardware para funcionar.
“Los experimentos iniciales son prometedores, pero todos indican que necesitamos computadoras cuánticas mucho más potentes e investigación innovadora adicional para aplicar eficazmente los efectos cuánticos a la IA”, explica Hopkins en una entrevista para BBC.
La realidad es algo diferente, no será sencillo combinar las dos tecnologías más potentes del momento para dar lugar a la mejor creación del ser humano. “El potencial está ahí”, confirma el investigador cuando le pregunta a décadas vista.
La propuesta es viable incluso en términos económicos, ambas tecnologías son más que rentables. El sector cuántico podría alcanzar un valor de hasta 97.000 millones de dólares este año mientras que el de la IA se mide en billones.
Miedo a la burbuja de la IA y la computación cuántica
Las previsiones son buenas, a pesar de los enormes retos técnicos que supondría combinar la IA y la computación cuántica. A esto se suma el miedo a una posible explosión de las burbujas de ambas tecnologías.
El propio Sam Altman, CEO de OpenAI, ha llegado a asegurar que la fiebre descontrolada de la IA podría provocar que explote lo que empieza a conocerse como la burbuja de la inteligencia artificial. La computación cuántica podría seguir el mismo camino.
“Antes creía que la computación cuántica era la tecnología más sobrevalorada hasta que surgió la fiebre por la IA”, en declaraciones de Hopkins. Algunas acciones del sector cuántico podrían caer hasta un 62%, mientras la burbuja de la inteligencia artificial se hace cada vez más grande.
La tecnología cuántica aprovecha una extrema fragilidad del estado en el que operan las partículas. Estos superordenadores son muy sensibles a cambios en el entorno como la luz o el ruido, los inversores aún tienen cierto miedo de apostar por una tecnología tan volátil como la de los cúbits.