
Apple ha tenido que ponerse las pilas y sacar un lote de actualizaciones de seguridad para sus sistemas operativos de escritorio. El motivo no es otro que una vulnerabilidad crítica en la función Screen Sharing, esa herramienta que permite compartir la pantalla con otros dispositivos. El fallo, catalogado como CVE-2026-65400, permite a un atacante saltarse la autenticación y hacerse con el control remoto de un Mac sin necesidad de introducir ni una sola credencial. Vamos, que cualquiera con acceso a la misma red podría colarse en tu equipo como Pedro por su casa.
La compañía de Cupertino ha reaccionado con rapidez y ya ha distribuido parches para tres generaciones de macOS: Tahoe 26.6.1, Sequoia 15.7.9 y Sonoma 14.8.9. Lo curioso es que estas actualizaciones no han pasado por el circuito habitual de betas públicas ni para desarrolladores, lo que da una pista clara de que estamos ante un problema serio que no podía esperar. Desde Apple recomiendan instalar el parche cuanto antes, porque el riesgo de que alguien se cuele en tu Mac sin permiso es real y no conviene dormirse en los laureles.
Qué se sabe del fallo y cómo afecta a los usuarios
Según la descripción oficial, el problema reside en que un atacante en la red podría autenticarse en Screen Sharing sin tener las credenciales válidas. Es decir, se omite por completo el paso de verificación de identidad, lo que abre la puerta a que un tercero tome el control del equipo de forma remota. Esto no es un simple susto: hablamos de un agujero de seguridad que podría permitir acceder a archivos, instalar software o espiar lo que se hace en el ordenador. La gravedad del asunto ha llevado a Apple a saltarse sus propios protocolos de lanzamiento y a publicar los parches de forma directa, sin pasar por la fase de pruebas previa.
No es la primera vez que Screen Sharing da que hablar. En las notas de seguridad de macOS 26.6, publicadas a finales de julio, ya se mencionaban tres vulnerabilidades distintas en el servidor de pantalla compartida. Eran los CVE-2026-43779, CVE-2026-43777 y CVE-2026-43760, cada uno con sus propias consecuencias: desde interceptación de conexiones de red hasta denegación de servicio o acceso a datos sensibles. Ahora, con este nuevo fallo, la cosa va más allá porque está directamente relacionado con la autenticación, lo que lo convierte en un objetivo mucho más jugoso para los ciberdelincuentes.

Qué actualizaciones hay disponibles y por qué son urgentes
Apple ha desplegado las actualizaciones para las tres versiones de macOS que siguen recibiendo soporte. Si tienes un Mac con Tahoe, Sequoia o Sonoma, lo suyo es que vayas a Ajustes del Sistema, entres en Actualización de software y lo instales ya. No hay excusa para retrasarlo, porque el parche no solo corrige el fallo de Screen Sharing, sino que también refuerza la seguridad general del sistema. La compañía ha confirmado que el problema ya está resuelto en las tres plataformas, pero solo si el usuario se digna a actualizar.
El hecho de que Apple haya lanzado estos parches sin pasar por las fases de beta es un indicativo de que la vulnerabilidad es crítica. En condiciones normales, las actualizaciones de este tipo suelen probarse antes, pero aquí la urgencia ha podido más. Además, la compañía ha introducido recientemente un periodo de espera de 30 días para atender los informes de vulnerabilidades que llegan de investigadores externos, después de verse desbordada por la cantidad de avisos generados con ayuda de inteligencia artificial. Esto ha provocado que algunos fallos tarden más en corregirse, pero en este caso han preferido acelerar el proceso.
Si eres de los que usa Screen Sharing con asiduidad o lo tienes activado por defecto, estás en el punto de mira. Un atacante en la misma red Wi-Fi podría intentar explotar este agujero sin que te des cuenta. Por eso, los expertos recomiendan no solo actualizar, sino también revisar si hay conexiones extrañas o si el equipo ha hecho cosas raras últimamente, o incluso saber cómo controlar un Mac desde el iPhone para supervisar el equipo. La mejor defensa es la prevención, y aquí la prevención pasa por instalar el parche sin demora.
En resumidas cuentas, Apple ha vuelto a demostrar que la seguridad es una prioridad, pero también que los fallos existen y pueden ser graves. La vulnerabilidad en Screen Sharing ya tiene solución, pero depende de cada usuario aplicarla. No te la juegues: actualiza tu Mac hoy mismo y evita sustos mayores. La tranquilidad no tiene precio, y menos cuando está en juego el control de tu equipo.