Apple mantiene silencio oficial, pero el MacBook Pro con pantalla OLED y entrada táctil se ha convertido en uno de los asuntos más comentados del calendario tecnológico. Los rumores hablan de un portátil de 14 y 16 pulgadas que daría un giro a la forma de interactuar con macOS, sin renunciar al teclado ni al trackpad. La idea no es nueva, pero sí sería la primera vez que Apple se decide a llevar el tacto a un Mac. Eso sí, conviene andar con pies de plomo. No hay confirmación de Apple, ni precios, ni fechas cerradas para España. Lo que hay son informes de analistas y filtraciones de la cadena de suministro, con Mark Gurman como una de las fuentes más citadas. Algunas voces sitúan el lanzamiento en torno al 27 de octubre, mientras otras apuntan a noviembre o incluso a un calendario más tardío; los reportes más recientes vuelven a poner el foco en este otoño. Qué se sabe de la fecha de lanzamiento del MacBook Pro táctil OLED Según las últimas filtraciones, Apple podría aprovechar la recta final de octubre para mostrar el nuevo MacBook Pro táctil. La fecha que más suena es el 27 de octubre o una jornada muy cercana, aunque la compañía no ha enviado invitaciones para ese día. En paralelo, otros informes hablan de octubre o noviembre, así que el margen sigue siendo amplio. Lo que sí repiten varias fuentes es que el anuncio no equivale a disponibilidad inmediata en tiendas. También ha cambiado la versión sobre el retraso. Durante un tiempo se dijo que el modelo OLED táctil se iría a 2027 para no restar protagonismo al iPhone plegable, el iPhone Duo. Sin embargo, las informaciones más recientes sitúan el equipo en la misma ventana que una MacBook Pro de 14 pulgadas con M6, un iMac M6 y un iPad mini OLED. Aun así, Apple no ha confirmado características, precios ni nombres comerciales, así que todo sigue en el terreno de la previsión. En el caso de España, no hay fecha de compra ni precios oficiales. Las quinielas apuntan a que el desembarco europeo dependería de la convocatoria de Apple y de la publicación de las fichas de producto. Hasta entonces, cualquier comparación con los modelos actuales es provisional. La convocatoria oficial será el próximo dato verificable que permita separar rumores de realidad. Pantalla OLED táctil y Dynamic Island: el cambio más llamativo El gran atractivo sería la pantalla. Los paneles OLED permiten apagar píxeles de forma individual para lograr negros más profundos y un contraste superior al de la tecnología actual. Apple lleva tiempo preparando ese salto para sus ordenadores, y el MacBook Pro sería uno de los primeros beneficiados. Además, la pantalla incorporaría capacitancia táctil, algo que nunca antes había estado disponible en un Mac portátil. La interacción táctil no significaría despedirse del teclado ni del trackpad. Los reportes indican que el dedo sería un método complementario, no un reemplazo. macOS recibiría ajustes para aprovechar los gestos y para integrar la Dynamic Island, que ocuparía el lugar del notch. Esa isla dinámica, popularizada por el iPhone, mostraría avisos y actividades en curso alrededor de la cámara. La beta de macOS 27.2 incluiría pistas relacionadas con pulsaciones prolongadas y entradas táctiles, aunque eso no confirma por sí solo el hardware final. Entre los detalles técnicos que se mencionan está el refuerzo de la bisagra. Si se toca la pantalla con el dedo, el panel no debería moverse como en un portátil convencional. También se ha descartado, al menos por ahora, la llegada de Face ID a los MacBook. El reconocimiento facial seguiría reservado al iPhone y al iPad, mientras el Mac mantendría otros sistemas de autenticación. Un diseño más ligero gracias a un interior reorganizado Además del panel, Apple trabajaría en un rediseño interno. La idea sería miniaturizar piezas y recolocar componentes para que el conjunto pese menos y sea más fácil de transportar. Mark Gurman ha señalado que estos modelos serían bastante más ligeros, aunque no necesariamente mucho más finos. La reducción de peso sería uno de los objetivos principales, sobre todo en un portátil profesional que se mueve entre casa, oficina y cafeterías. Ese enfoque encaja con lo que Apple ha demostrado en otros productos, como el iPad Pro o el Mac mini, donde ha logrado equipos compactos sin renunciar a potencia. En el MacBook Pro, el reto es mayor porque hay que mantener refrigeración, batería y conectividad. Hasta que no haya dimensiones oficiales, cualquier comparación con la generación actual queda en el aire. La filtración también apunta a que el nuevo modelo se colocaría por encima de la gama MacBook Pro actual, pero conservaría ese nombre. No se llamaría MacBook Ultra, según los informes más recientes. Apple repetiría una estrategia parecida a la de 2012, cuando convivieron un MacBook Pro con pantalla Retina y otro diseño más tradicional. Los modelos actuales seguirían a la venta, previsiblemente con alguna actualización de chip. Chips M5 Pro y M5 Max, con una versión M6 aparte En el apartado de potencia, los rumores separan dos caminos. El MacBook Pro táctil con OLED usaría los chips M5 Pro y M5 Max, mientras que una versión de 14 pulgadas con M6 mantendría el diseño actual. Esa actualización con M6 podría llegar mediante un comunicado de prensa, como ha ocurrido con otros equipos recientes. El M6 se quedaría para la versión de 14 pulgadas y el iMac. El salto a los M5 Pro y M5 Max se traduciría en más capacidad para tareas de inteligencia artificial, edición de vídeo, fotografía y música, los perfiles que Apple suele asociar a la gama profesional. También se espera que estos equipos lleguen con la versión más reciente de macOS, con mejoras en Siri y funciones de IA. El precio sería más alto que el de los MacBook Pro actuales, con una subida de varios cientos de dólares según las estimaciones. Queda por ver cómo se organiza la disponibilidad en Europa y cuánto tarda Apple en abrir pedidos en