Con el calor y las altas temperaturas de verano, lo primero que hace casi cualquier conductor al subirse al coche es arrancar y poner el aire acondicionado a tope de inmediato. Parece lo más lógico, sobre todo si el vehículo lleva horas aparcado al sol, pero el mecánico Juan José Ebenezer advierte de que ese gesto somete al motor a un esfuerzo que podría evitarse con facilidad. El experto llevaba tiempo repitiendo una recomendación a todos los conductores que le siguen: apagar el aire acondicionado antes de parar el coche. Es una costumbre que ayuda a cuidar el sistema de climatización y que muchos ya han hecho un hábito. Ahora, en un vídeo publicado en YouTube, ha completado ese consejo respondiendo a la otra mitad de la pregunta que quedaba en el aire. ¿Qué hay que hacer con el aire acondicionado al arrancar el coche? Su respuesta es que, al arrancar, el aire acondicionado no debe estar encendido, algo que se nota especialmente cuando quedó activada la velocidad del ventilador del día anterior. Y el motivo no es una simple precaución, sino un proceso que ocurre en tres pasos, en apenas unos segundos, cada vez que giras la llave con el climatizador puesto. ¿Qué le pasa al motor si arrancas con el aire encendido? Cuando enciendes el contacto del coche con el aire acondicionado activado, el sistema ya está generando un consumo de carga eléctrica, donde el ventilador está funcionando y el coche todavía no ha arrancado. Al girar la llave, el coche se ve obligado a interrumpir esa carga para concentrar toda la energía disponible en el motor de arranque, que es el momento que más esfuerzo exige a la batería. Y justo después llega el tercer paso. Con el motor recién encendido, todavía frío y sin haber completado su ciclo de lubricación, le estás sumando otra exigencia, donde el compresor del aire acondicionado entra en funcionamiento a pleno rendimiento desde el primer segundo. Es una doble carga, primero eléctrica y después mecánica, que según el mecánico no beneficia al vehículo en absoluto. Repetido día tras día, ese esfuerzo extra acaba pasando factura a componentes que no son precisamente baratos de reparar. ¿Cuándo hay que encenderlo entonces? La solución no es renunciar al aire acondicionado en pleno verano, sino acertar con el momento de conectarlo. Ebenezer recomienda arrancar el coche y esperar entre 30 y 40 segundos, de forma que el aire se encienda justo cuando vayas a iniciar la marcha. Si hay prisa, con unos cinco segundos de margen también es suficiente. Lo importante es dar tiempo a que el motor arranque, lubrique y se estabilice antes de recibir trabajo adicional. Siempre debes apagar el aire antes de parar el coche y dale medio minuto de margen al arrancar. Son dos gestos que no cuestan nada, se convierten en hábito en pocos días y pueden alargar la vida del motor y del compresor. Así que la próxima vez que el coche lleve horas aparcado bajo el sol y te mueras de calor al comenzar a conducir, esos treinta segundos de paciencia valen más de lo que parece.