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8 junio, 2026

Adiós al diseño clásico: Windows 11 se moderniza y elimina su interfaz antigua

Microsoft lleva años prometiendo que Windows 11 sería un sistema más moderno y coherente a nivel visual. Si bien la compañía ha cumplido en algunos puntos, lo cierto es que el sistema arrastra componentes que mantienen el mismo diseño de Windows 98. La buena noticia es que esto cambiará muy pronto, ya que el proceso de renovación de la interfaz de usuario ya está en marcha. Según recoge WindowsLatest, March Rogers, director de diseño en Microsoft, confirmó en su cuenta de X que la compañía está modernizando los cuadros de diálogo más antiguos. El directivo dijo que su equipo está reescribiéndolos en WinUI 3, el marco de interfaz moderno de Windows 11. La conversación surgió porque un usuario señaló que Windows todavía tiene muchas ventanas emergentes con diseño del pasado. Otro usuario etiquetó a varios empleados de Microsoft pidiendo que se pusieran manos a la obra. Rogers tomó la iniciativa de responder y dejó claro que el trabajo ya ha comenzado, aunque no se comprometió con una fecha concreta. Comando Ejecutar con diseño clásico. Nuevo comando Ejecutar basado en Win UI 3. El jefe de diseño de Microsoft confirmó que el diálogo de copia de archivos ya está terminado internamente, mientras que el diálogo de apertura de archivos, ese que aparece cuando buscas una carpeta o ruta dentro del explorador, está en la lista de pendientes. Curiosamente, estos son dos de los elementos que más se usan en Windows y que todavía muestran la estética de versiones anteriores del sistema. Qué es WinUI 3 y por qué importa este cambio Si la palabra WinUI 3 te suena extraña, debes saber que se trata del marco de diseño e interfaz de usuario que Microsoft utiliza para construir aplicaciones modernas en Windows 11. Este sustituye a tecnologías heredadas como Win32, que son las que han dado forma a los cuadros de diálogo clásicos que llevan décadas en el sistema. Los componentes construidos con WinUI 3 respetan el lenguaje de diseño actual de Windows, con soporte real para el modo oscuro, esquinas redondeadas y una apariencia coherente con el resto del sistema. Diferentes versiones del comando Ejecutar con WinUI 3. El problema es que durante mucho tiempo WinUI fue más lento que las alternativas heredadas. Esto generó dudas sobre si modernizar la interfaz perjudicaría el rendimiento, un lujo que no podría permitirse Microsoft después de tantos problemas con el Explorador de archivos. Afortunadamente, los ingenieros de la compañía han avanzado mucho en ese frente y el ejemplo más evidente es el comando Ejecutar. Si hacemos memoria, Microsoft lanzó una versión modernizada de este componente que llevaba más de tres décadas con el mismo diseño. Esta actualización está reescrita en WinUI 3 y carga en unos 94 milisegundos, frente a los 103 milisegundos del diálogo clásico basado en Win32. Windows 2000 vs Windows 11 Otros componentes de Windows 11 que se renovarán En componentes que todavía no dan el salto a WinUI 3, Microsoft decidió dar un paso intermedio activando el modo oscuro. Esto ya es visible en varios diálogos de operaciones con archivos, incluyendo copiar, cortar, pegar y eliminar, los cuales se notan más integrados al sistema operativo, aunque sin los detalles que caracterizan a las aplicaciones modernas. Aunque la modernización de los componentes es bienvenida, algunos usuarios tienen apego a la interfaz clásica de Windows. Para ellos, algunas funciones serán opcionales y se podrán activar desde los ajustes avanzados, tal y como vemos con el nuevo cuadro de diálogo Ejecutar. Una vez que la compañía rediseñe el resto de componentes heredados, es posible que se conviertan en la opción predeterminada de Windows 11. Seguir leyendo: Adiós al diseño clásico: Windows 11 se moderniza y elimina su interfaz antigua

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Siri se prepara para el gran salto con la tecnología de NVIDIA

Parece que en las oficinas de Cupertino se han dado cuenta de que no podían seguir haciendo la guerra por su cuenta si querían que su asistente virtual dejara de ser el hazmerreír de la industria. Durante mucho tiempo, Siri ha arrastrado una fama de quedarse un paso por detrás, especialmente cuando vemos que el HomePod no termina de despegar debido a Siri, pero los últimos movimientos sugieren que la nueva generación de Siri está a punto de dar un golpe sobre la mesa gracias a una colaboración que pocos veían venir hace apenas un par de años. La noticia ha saltado tras conocerse que Apple ha sellado un pacto multimillonario con Google para utilizar sus servidores, pero la verdadera sorpresa reside en el hardware que dará vida a todo este tinglado. No se trata solo de software, sino de una alianza estratégica con NVIDIA para aprovechar la potencia de sus procesadores más avanzados, lo que permitiría que nuestro iPhone sea mucho más que un simple teléfono y se convierta en un centro de procesamiento inteligente de primer nivel. Potencia bruta bajo el capó de la inteligencia artificial Para que la nueva Siri no se quede colgada cuando le pidamos algo más complicado de lo habitual, Apple ha decidido tirar de la artillería pesada. Se van a utilizar los chips NVIDIA Blackwell B200, unas bestias del procesamiento que actualmente son la envidia del sector tecnológico. Estos componentes estarán alojados en la nube de Google, sirviendo como el motor principal para las tareas que requieren un razonamiento lógico que el procesador del móvil, por muy potente que sea, no puede gestionar en solitario. El sistema funcionará con una estructura dividida en tres niveles bastante ingeniosa. La idea es que las tareas sencillas se queden en casa, es decir, que se procesen directamente en el iPhone, iPad o Mac. Sin embargo, cuando la cosa se ponga fea y necesitemos respuestas complejas mediante modelos Gemini, el sistema enviará la consulta a toda pastilla hacia los servidores externos para que los chips de NVIDIA hagan su magia y nos devuelvan la solución en un abrir y cerrar de ojos. Llegar a este punto no ha sido un camino de rosas para los ingenieros de Apple. Según cuentan las malas lenguas, intentaron que todo funcionara con sus propios chips en los servidores, pero se dieron de bruces con la realidad al ver que el rendimiento no estaba a la altura. Ante este panorama, no se han cortado un pelo y han preferido recurrir a la infraestructura externa para asegurar que el usuario final no sufra retrasos desesperantes al interactuar con el asistente. La privacidad como línea roja innegociable A pesar de que los datos tengan que salir del dispositivo, Apple se ha puesto las pilas para que nadie pueda meter las narices en nuestra información personal. Para ello, han dado el visto bueno a la computación confidencial de NVIDIA, una tecnología que se encarga de cifrar los datos incluso mientras se están procesando. Es como si la información viajara en una caja fuerte que solo se abre dentro de un búnker digital donde ni siquiera Google tiene la llave para ver qué hay dentro. Este movimiento permite que la marca siga sacando pecho con su sistema Private Cloud Compute. Aunque por fuera parezca que todo sigue igual, por dentro se ha hecho un cambio de tuberías masivo. La intención es que los estándares de seguridad que siempre han defendido no se vean comprometidos por el hecho de usar servidores que no son de su propiedad directa, manteniendo esa imagen de empresa que cuida la intimidad de sus clientes por encima de todo. Muchos se preguntaban si al final cederían en este aspecto para ganar velocidad, pero parece que han encontrado el equilibrio perfecto. Al usar este entorno de hardware seguro, consiguen que las peticiones más avanzadas de inteligencia artificial se ejecuten de forma anónima y protegida, evitando que se utilicen nuestros datos para entrenar otros modelos o que queden guardados en alguna base de datos externa por descuido. Cuenta atrás para el estreno oficial en España Si nada se tuerce, el despliegue de esta tecnología debería empezar a asomar la patita durante la próxima Conferencia Mundial de Desarrolladores, la famosa WWDC 2026. Los expertos del sector tienen los ojos puestos en el 8 de junio, fecha en la que se espera que se detallen todas las novedades que traerá iOS 27. Será en ese momento cuando veamos si Siri por fin es capaz de mantener una conversación fluida y entendernos a la primera, algo que los usuarios llevamos pidiendo a gritos desde hace eones. No obstante, la integración total no llegará hasta después del verano. Aunque inicialmente se rumoreaba que veríamos algo en primavera, parece que han preferido no pillarse los dedos y retrasar el lanzamiento para pulir fallos de precisión y rendimiento. Esto significa que los usuarios en España y el resto de Europa tendremos que esperar a septiembre para actualizar nuestros dispositivos y comprobar si realmente este chute de energía de NVIDIA se nota en el día a día. La competencia no se ha quedado de brazos cruzados y tanto ChatGPT como Copilot siguen ganando terreno. Apple sabe que se juega mucho en este envite y que no puede permitirse un estreno a medias. Por eso, esta alianza a tres bandas con Google y NVIDIA es tan relevante, ya que supone admitir que necesitaban aliados potentes para poder competir en la Champions League de la inteligencia artificial generativa sin perder su esencia. Este cambio de rumbo histórico en la filosofía de la manzana mordida marca un antes y un después en cómo entendemos la interacción con nuestros aparatos electrónicos. Al combinar la elegancia del software propio con la potencia bruta de los servidores externos protegidos, el objetivo es que el asistente deje de ser una herramienta anecdótica para convertirse en un verdadero cerebro digital. Estamos ante una redefinición profunda del ecosistema que busca demostrar que, aunque hayan tardado un poco más que

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RIP Anthony Head: Our 10 favorite moments of Buffy’s Giles

On Friday, news broke of the passing of actor Anthony Head at 72, best known for his portrayal of Watcher/father figure Rupert Giles on the supernatural drama Buffy the Vampire Slayer. Fans and former costars alike flooded social media with outpourings of appreciation for his talent and grief at his death. Head certainly had a thriving career after Buffy: he played Uther Pendragon ins the series Merlin; the Prime Minister in Little Britain; a sinister headmaster in the Doctor Who episode “School Reunion”; and of course, the wealthy, entitled Rupert Mannion in Ted Lasso. But Giles remains his definitive role; there was even talk of a spinoff series, Ripper, although it was never made. There are actually very few Giles-centric episodes, which belies the central importance of the character in the series. He definitely had some of the best, most cleverly cutting lines. But Head’s true genius—and that of his character—lay in quietly filling in the gaps in every scene, working with his fellow castmates to weave a complete tapestry. Remove him, and it diminishes everything. Read full article Comments

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Los vídeos de YouTube se ven peor que antes y no eres tú el problema: esto es lo que realmente sucede

Si has notado que la nitidez de los vídeos que ves en YouTube en streaming cae en picado en escenas con mucho movimiento, e incluso los colores sufren una degradación perceptible, probablemente estés ante la peor experiencia de uso que se puede tener. Muchos usuarios llevan tiempo experimentando la molesta sensación de configurar un vídeo en resolución Full HD, pero que a la hora de verse, se siente con menos definición que hace unos años. Este problema, que antes no pasaba, o era menos perceptible, se produce sobre todo en escenas de conciertos con lluvia de confeti, en planos con agua en movimiento e incluso en videojuegos con transiciones rápidas. Pero no es un fallo de tu conexión, sino una consecuencia directa del trabajo que hacen los ingenieros de cada fabricante. Para entender el problema, es clave diferenciar que un archivo esté etiquetado como «1080p» o «4K», únicamente define la cantidad de píxeles que se dibujan en la pantalla, pero no la fidelidad de la información que transportan. Qué es el bitrate El núcleo del problema está en la tasa de bits por segundo o bitrate, que es el volumen de datos que se transmite desde los servidores de la plataforma hasta tu dispositivo en cada segundo de reproducción. Tradicionalmente, un vídeo a 1080p disponía de un ancho de banda generoso que permitía un procesado limpio de la imagen. Sin embargo, para absorber el colosal volumen de contenido que se sube cada minuto y mitigar los costes multimillonarios de infraestructura, las plataformas de streaming aplican perfiles de compresión que los limitan. Cuando se reduce el bitrate para ahorrar ancho de banda, la imagen se resiente de manera inmediata. Es aquí donde aparece el fenómeno técnico conocido como macrobloques o pixelación por compresión de la imagen. En secuencias estáticas, como un creador de contenido hablando frente a la cámara con un fondo liso, el algoritmo apenas necesita actualizar la información de los fotogramas, por lo que no se nota tanto. El problema aparece de verdad en escenas de alta entropía, es decir, donde hay mucho movimiento y casi todos los píxeles cambian simultáneamente de posición y color. Si el vector de movimiento de la transmisión se satura debido a un ancho de banda recortado, el decodificador de tu teléfono o televisor es incapaz de rellenar los huecos, agrupando los píxeles en cuadrados borrosos.

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