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11 octubre, 2025

Ojito: Sony da luces de lo que podríamos tener con la futura PS6

Mientras la PS5 Pro apenas empieza a calentar motores, Sony ya mira al futuro con ambición. En una reciente charla con AMD, soltaron varias joyitas tecnológicas que podrían definir lo que será la PS6. Y si todo esto se cumple, podríamos estar ante una de las consolas más potentes —y listas para la inteligencia artificial— jamás vistas. Te puede interesar: [Ubisoft cancela nuevo Assassin’s Creed por ser “demasiado político”] La carrera por el poder gamer ya arrancó No es ningún secreto: cada generación de consolas llega con una inevitable pregunta en mente —¿quién tiene la más potente?—. Y aunque las batallas de teraflops ya son parte del folclore gamer, la competencia ahora gira en torno a la inteligencia artificial, el ray tracing y la eficiencia. Sony no quiere quedarse atrás y, en vez de esperar a que Microsoft mueva ficha, ha comenzado a mostrar lo que podría ser el esqueleto de su próxima consola. ¿El nombre en clave? Project Amethyst, una colaboración con AMD que busca redefinir lo que una consola puede hacer. ¿Qué es todo eso de Neural Arrays y Radiance Cores? En el video que publicaron el 9 de octubre de 2025, dos grandes nombres se sentaron a hablar de lo que viene: Mark Cerny (el cerebro detrás de la PS5) y Jack Huynh (alto mando de AMD). Aunque no revelaron todos los detalles, sí soltaron algunas pistas clave. Por un lado, están los Neural Arrays, un sistema que, según explicaron, permitirá que las unidades de procesamiento trabajen de forma más coordinada, evitando que se saturen de datos. Básicamente, un “cerebro colectivo” que hará que todo funcione más rápido y fluido. Por el otro, los Radiance Cores serán la clave para el futuro gráfico: mejorarán el Ray Tracing e incluso permitirán algo más ambicioso, el Path Tracing, que simula la luz de forma tan realista que podría confundirse con gráficos de cine. Y todo esto en tiempo real, desde tu consola. La memoria también se pone en forma Otro de los grandes puntos que tocaron fue la tecnología de compresión de datos. Lo que ahora conocemos como VRAM en PS5 es potente, sí, pero en la PS6 podríamos ver algo mucho más refinado gracias a Universal Compression. ¿La diferencia? Mientras que la PS5 solo puede comprimir ciertos tipos de datos, esta nueva tecnología comprimiría todo lo que se pueda, ahorrando recursos y mejorando el rendimiento general sin que te des cuenta. ¿Y cuándo llega la PS6? Aunque Sony no ha puesto una fecha sobre la mesa, las filtraciones y rumores apuntan a un lanzamiento en 2027. Es decir, aún falta, pero todo indica que ya están trabajando duro en su desarrollo. Cerny dejó claro que estas tecnologías están pensadas para su próxima consola, y AMD confirmó que algunas de ellas estarán en sus nuevos chips y GPU. ¿Qué podemos esperar entonces? En resumen: una consola más poderosa, más inteligente, mejor en gráficos y más eficiente en memoria. Todo eso sin perder el enfoque en ofrecer una experiencia de juego brutalmente buena. Sony ya está jugando sus cartas, y si cumplen lo prometido, la PlayStation 6 podría ser la consola que redefina el gaming de la próxima década. Te puede interesar: [Ya puedes saber si podrás jugar Battlefield 6: Estos son sus requisitos] Así que sí, mejor ir ahorrando… porque lo que se viene no será barato, pero seguro valdrá cada centavo.

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Salesforce CEO says National Guard should patrol San Francisco — stunning his own PR team

Though Benioff’s shift mirrors Silicon Valley’s broader accommodation of Trump, the exchange offered a rare glimpse of just how far that repositioning can go. The question now: will other Bay Area tech CEOs follow Benioff’s lead and call for federal troops in their own backyard?

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Este es el secreto que usa Bill Gates para evitar lo inevitable: Procastinar

Bill Gates no siempre fue el empresario meticuloso que todos imaginan. Antes de ser uno de los hombres más influyentes del mundo, el cofundador de Microsoft era un estudiante que vivía al límite del reloj, dejando todo para el final. Sin embargo, un choque cultural con la precisión japonesa lo llevó a descubrir que la procrastinación no es buena aliada cuando estás construyendo un imperio tecnológico. Te puede interesar: [Sam Altman dijo que es “un momento raro para estar vivo”: ¿Qué significa?] El estudiante que lo dejaba todo para el último día En su libro Código fuente: Mis inicios, Bill Gates reconoce que durante sus años en Harvard, estudiar era más una misión contrarreloj que una rutina. “Steve [Ballmer] y yo prestábamos muy poca atención a nuestras clases”, escribe, “y luego devorábamos los libros clave justo antes de los exámenes”. Aquel método, aunque arriesgado, funcionaba sorprendentemente bien. Los dos conseguían las mejores calificaciones, lo que reforzaba la falsa sensación de que procrastinar era una estrategia válida. Gates incluso admite que veía cada examen como un experimento: ¿hasta qué punto podía lograr buenos resultados con el mínimo esfuerzo posible? Spoiler: funcionó en Harvard, pero no tanto en la vida real. Cuando el hábito de procrastinar casi hunde a Microsoft Tras fundar Microsoft junto a Paul Allen, Gates se dio cuenta de que su viejo hábito universitario había cruzado la línea hacia su vida profesional. En Camino al futuro (1996) confesó que dejar las cosas para el último minuto empezó a afectar el ritmo de trabajo de todo el equipo. Las decisiones importantes se aplazaban, los proyectos se retrasaban y la moral de sus empleados se veía golpeada. “Desarrollar el hábito de demorar las cosas no había sido la mejor preparación para dirigir una empresa”, reconoció el propio Gates. Durante un par de años vivió atrapado en lo que él mismo llamó un “ciclo insano”, donde todo se acumulaba y las presiones aumentaban. Hasta que un día, llegaron los japoneses. Los japoneses que lo enseñaron a no perder el tiempo Cuando Microsoft empezó a trabajar con empresas japonesas, Gates recibió una lección de productividad que no olvidaría jamás. Sus nuevos socios eran tan disciplinados que no toleraban ni un minuto de retraso. Literalmente. “Si nos atrasábamos un minuto, enviaban a alguien en avión para vigilarnos”, escribió Gates. “Su presencia no ayudaba en nada, pero se quedaban 18 horas al día en nuestra oficina para demostrar lo importante que era el proyecto”. La idea de tener a un “supervisor” japonés observando cada movimiento no era precisamente cómoda, pero sí efectiva. Esa presión externa lo obligó a cambiar. Gates comenzó a planificar mejor, a tomar decisiones más rápido y a respetar los plazos como si su vida dependiera de ello. De procrastinador a perfeccionista Superar la procrastinación no fue un proceso instantáneo. Gates tuvo que rediseñar por completo su manera de trabajar: establecer rutinas, delegar con eficiencia y crear sistemas de seguimiento. Esa transformación no solo cambió su productividad, sino que terminó influyendo en la cultura organizacional de Microsoft. Te puede interesar: [Hubo humo blanco: Elon Musk llegó a acuerdo con los ex trabajadores de Twiiter que lo demandaron] Hoy, el hombre que alguna vez estudiaba solo la noche anterior es famoso por su disciplina, su rigor y su capacidad para gestionar múltiples proyectos a la vez. Y aunque no existe una fórmula mágica contra la procrastinación, Gates demostró que, con la presión adecuada (y tal vez un japonés mirándote fijamente), cualquiera puede cambiar sus hábitos.

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Tráiler de Pluribus: la nueva serie del creador de Breaking Bad para Apple TV+

Protagonizada por Rhea Seehorn, la ficción presenta a Carol, una escritora que no logra contagiarse de la extraña euforia generalizada que se expande por su comunidad. La llamada que lo desencadena todo llega desde el poder: una voz le asegura ayuda, alimentos y medicinas y promete descubrir «qué te hace diferente»; a partir de ahí, la realidad de Carol se tuerce y el tono vira entre lo inquietante y lo irónico. Qué enseña el tráiler El metraje muestra a Carol al teléfono con una funcionaria que habla en nombre del Gobierno, y más tarde se desvela la conexión con la Casa Blanca. Entre planos rápidos, vemos bandejas de comida que acaban en la basura, una salida ordenada de urgencias que no encaja con una emergencia y a la protagonista conduciendo un coche patrulla mientras hace una peineta a otro vehículo. Todo desprende calma, pero de esa que no tranquiliza. El universo visual del avance juega con lo cotidiano y lo extraño: sonrisas amplificadas, cortes amables en la voz que ofrece ayuda y gestos repetidos que parecen programados. No falta una pincelada de humor negro y una ironía que apuntan a una sátira de la felicidad forzada, sin caer en un tono abiertamente sombrío. Premisa y tono La serie plantea que un fenómeno de optimismo se propaga como si fuera un virus y altera la conducta colectiva. Carol no se ve afectada y, contra su voluntad, acaba en el centro de un tablero que nadie entiende del todo. Gilligan define la propuesta como un drama de ciencia ficción con mucho humor, con un giro radical que ocurre ya en el primer episodio. El propio título sugiere el subtexto: Pluribus parece aludir a E pluribus unum («de muchos, uno»), máxima histórica de Estados Unidos. Aquí, la idea de unidad se retuerce para explorar cómo lo común puede imponerse sobre lo individual, un terreno ideal para un relato que combina distopía, thriller psicológico y comedia amarga. Reparto y equipo Rhea Seehorn encarna a Carol, una autora de novelas románticas que define su propio trabajo con sorna y a la que este extraño suceso deja al margen de la euforia general. Junto a ella, aparecen Karolina Wydra, Carlos Manuel Vesga y como estrellas invitadas Miriam Shor y Samba Schutte. El elenco se mueve con naturalidad entre lo cotidiano y lo absurdo, clave para que la propuesta funcione. Vince Gilligan ha adelantado que no hay crimen ni metanfetamina en esta historia: el mundo cambia de golpe en el primer capítulo y nada vuelve a ser igual. Seehorn interpreta, según el creador, a una «heroína a su pesar», alguien que no desea cargar con la tarea de salvar a nadie, pero que siente que es lo que toca. Episodios y estreno La temporada cuenta con nueve episodios. El lanzamiento en Apple TV+ está previsto con dos capítulos de salida el 7 de noviembre y un estreno semanal hasta el 26 de diciembre. La plataforma ya ha dado luz verde a una segunda temporada, un gesto de confianza que llega antes incluso de que termine la primera tanda. La historia se sitúa en Albuquerque (Nuevo México) y está producida por Sony Pictures Television. Junto al tráiler, Apple ha compartido el póster oficial, manteniendo una línea de marketing enigmática y muy reconocible. Campaña y avances previos Antes del tráiler completo, Apple difundió microteasers crípticos que iban marcando el tono: una mujer vestida de rosa lamiendo donuts antes de devolverlos a la caja con un «sírvase usted mismo» al fondo; otra sonrisa insistente en un avión; una placa de Petri con una carita dibujada. Pistas sueltas que, unidas, invitaban a pensar en felicidad como norma y en disidencia como anomalía. Con este avance ya sobre la mesa, Pluribus se perfila como una apuesta que mezcla género y comentario social sin perder el toque personal de su creador. Quien busque una ficción que juegue con la idea de bienestar colectivo y libre albedrío encontrará aquí material para engancharse, entre el escalofrío y la sonrisa torcida.

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